El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, negó este viernes cualquier implicación de su país en los ataques registrados recientemente en Turquía y Omán, en el contexto de la escalada militar en Oriente Próximo iniciada el 28 de febrero tras la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra territorio iraní.
Durante un discurso con motivo del Eid al Fitr, transmitido por la televisión estatal iraní, Jamenei afirmó que los lanzamientos de proyectiles contra “algunas zonas” de ambos países “no fueron llevados a cabo en modo alguno por las Fuerzas Armadas de la República Islámica ni por otras fuerzas del Frente de Resistencia”.
El ayatolá calificó los hechos como operaciones de “falsa bandera” atribuidas a Israel, señalando que este tipo de acciones buscan generar tensiones entre Irán y sus países vecinos.
“Este es un truco que el enemigo sionista utiliza para crear división entre la República Islámica y sus vecinos, y podría repetirse en otros países”, advirtió, destacando al mismo tiempo las relaciones de Teherán con Ankara y Doha.
Jamenei también defendió la fortaleza del bloque iraní frente a sus adversarios y llamó a la unidad interna. “La cohesión entre los iraníes, pese a sus diferencias religiosas, culturales y políticas, ha provocado una fractura en el enemigo”, afirmó.
En el mismo discurso, el líder iraní instó a Afganistán y Pakistán —a los que calificó como “países hermanos”— a mejorar sus relaciones para evitar divisiones dentro del mundo musulmán, manifestando además su disposición a mediar entre ambas naciones tras la reciente tregua alcanzada con motivo del fin del Ramadán.
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