Las fuerzas armadas de Estados Unidos abordaron y tomaron control del petrolero Aquila II en el océano Índico luego de seguirlo desde el mar Caribe, informó el Pentágono este lunes. El buque, sancionado por Washington y vinculado a exportaciones de crudo venezolano y ruso, fue interceptado sin incidentes durante una operación marítima de varias semanas.
Según datos de seguimiento marítimo, el Aquila II zarpó de aguas venezolanas a principios de enero cargando aproximadamente 700.000 barriles de crudo pesado, con destino a Asia, en lo que el gobierno de Estados Unidos considera una violación de su bloqueo y sanciones energéticas.
La operación forma parte de un esfuerzo más amplio de Washington para detener la circulación de buques sancionados que transportan petróleo fuera de los canales comerciales regulados. En declaraciones publicadas en redes sociales, el secretario de Defensa estadounidense afirmó que el barco “operaba en desafío” de la cuarentena de transportes sancionados y que fue rastreado desde el Caribe hasta el Índico antes de ser abordado.
El Aquila II, que navegaba bajo bandera panameña y está sancionado por su participación en el comercio de crudo ruso, pasó gran parte del último año con el transpondedor apagado, una táctica utilizada para evadir el monitoreo internacional.
Hasta el momento, varias embarcaciones han sido interceptadas o puestas bajo control estadounidense en el marco de esta campaña. Estados Unidos busca con estas acciones frenar exportaciones de petróleo no autorizadas que considera parte de esquemas globales de evasión de sanciones.
El destino final del Aquila II y de su carga ahora bajo control estadounidense aún está por definirse en tribunales y decisiones administrativas de Washington.
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