El diputado Jaime Mulet evaluó críticamente el gabinete y el despliegue internacional del presidente electo José Antonio Kast, asegurando que observa una conformación “corporativa” del equipo de gobierno, con fuerte presencia de perfiles vinculados a sectores económicos y visiones institucionales, en desmedro de una representación política tradicional.
En diálogo con Lo Justo y Necesario (El Periodista TV), Mulet sostuvo que los partidos —aunque discutidos— cumplen un rol en la definición de modelos de sociedad y enmarcan decisiones de gobierno. En esa línea, afirmó que el gabinete anunciado no refleja con claridad ese “ideario”, sino una estructura donde “está la minería, está la industria, está la construcción”, además de miradas filosófico-religiosas.
El parlamentario también planteó inquietudes por eventuales conflictos de interés en áreas sensibles. “Va a costar entender” cómo determinadas autoridades podrán abordar temas sectoriales con total libertad si provienen de altos cargos o asesorías ligadas a industrias reguladas por el propio Estado, advirtió.
Defensores de Pinochet
Mulet también puso el foco en la señal política que, a su juicio, implica que futuros ministros hayan participado en la defensa de Augusto Pinochet o su entorno, señalando que, si bien reconoce el derecho de todo abogado a ejercer la defensa de cualquier persona, considera problemático que esa trayectoria esté asociada a carteras vinculadas a justicia y derechos humanos. El diputado afirmó que esa decisión le genera una contradicción ética y simbólica, dado el carácter de la dictadura y las violaciones a los derechos humanos acreditadas judicial e históricamente, y sostuvo que ese antecedente inevitablemente marcará la lectura pública del nuevo gabinete.
Sobre los viajes del presidente electo —que han generado cuestionamientos por parte de parlamentarios respecto a su financiamiento— Mulet afirmó que su preocupación principal no pasa por quién paga, sino por los mensajes y alianzas políticas expuestas en el exterior. En particular, dijo que le inquieta el tono de algunos discursos y su cercanía con circuitos de derecha “iliberal” europeos, y afirmó que ahí ve contradicciones con el concepto de “gobierno de unidad nacional”.
Pese a sus reparos, Mulet expresó que espera que al gobierno “le vaya bien” y afirmó que colaborará desde la oposición “en lo que se pueda”, aunque insistió en que el diseño político del gabinete plantea interrogantes sobre prioridades y equilibrios.
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